Artistas con una misión
Persecución, coraje y un espíritu inquebrantable
¿Cómo es que un muchacho de China, que perdió a su padre por torturas y tiene a su madre en prisión, terminó en Nueva York, contando su historia a través de la danza?
Esta es la inspiradora historia de por qué se creó Shen Yun, quiénes son estas increíbles personas y qué es lo que debieron superar para llegar hasta hoy.
La historia comienza en China en los años 90. El país acababa de salir de décadas de campañas políticas violentas, incluyendo la Revolución Cultural y la Masacre de la Plaza Tiananmen. Los chinos estaban cansados del Partido Comunista, su ideología y su desgarradora lista de víctimas.
Al mismo tiempo, emergió un fenómeno popular conocido como el "auge del qigong". En los años 70 y 80, los parques de toda China se llenaban al amanecer de millones de personas haciendo ejercicios lentos para mejorar su salud física y mental.
En 1992, el Sr. Li Hongzhi, de la ciudad de Changchun, al noreste de China, presentó una antigua práctica espiritual que no había sido enseñada públicamente antes: Falun Gong.
Completamente gratuita y con poderosos resultados, Falun Gong, también conocida como Falun Dafa, se difundió rápidamente por toda China. Gente de todo tipo la practicaba con entusiasmo –obreros, intelectuales y funcionarios de gobierno. Además de los beneficios para la salud, Falun Gong calmaba la sed espiritual: enseñaba a vivir en base a "Verdad, Compasión y Tolerancia", a soltar los apegos dañinos y a ser personas buenas y amables. Hacia fines de los 90, el gobierno chino estimaba que había entre 70 y 100 millones de personas practicando Falun Gong en China.
El rápido crecimiento de Falun Gong alarmó a algunos líderes del Partido Comunista Chino (PCCh), en particular al Secretario del Partido, Jiang Zemin. Iniciaron una investigación clandestina, tratando de encontrar evidencia para prohibir a Falun Gong, pero no encontraron nada. A pesar de ello, y a pesar de la fuerte oposición de otros líderes del gobierno, Jiang prohibió Falun Gong en 1999, calificando al instante a 100 millones de personas como enemigos del Estado.
La propaganda y la violencia que ocurrieron después se han convertido en uno de los casos de derechos humanos más serios del siglo XXI. Millones de personas han sido enviadas a prisiones, campos de trabajo forzado y centros de "reeducación" donde son sometidas a lavado de cerebro. Se han confirmado miles de muertes por tortura, debido a privación del sueño, golpizas mientras cuelgan de las extremidades y descargas eléctricas con aguijadas para ganado. Aunque quizás lo que más muertes ha provocado es la sustracción forzada de órganos de personas vivas, la cual está bien documentada.
Cuando el PCCh inició la persecución el 20 de julio de 1999, la violenta represión estremeció al mundo. Algunos chinos en el extranjero practicaban Falun Gong, junto con un número cada vez mayor de personas de otras nacionalidades. Las repentinas atrocidades en China los tomaron por sorpresa y no estaban preparados para la propaganda que el PCCh difundió por todo el mundo.
Rápidamente se organizaron para intentar que la comunidad internacional prestara atención a lo que estaba sucediendo en China. Realizaron manifestaciones, vigilias y desfiles; distribuyeron volantes, recogieron firmas y contactaron autoridades en Washington, Ottawa y Ginebra. Algunos iniciaron sitios web y medios de comunicación; otros ayudaron a los chinos a evadir el bloqueo de Internet. Muchos llamaban directamente a los guardias de las prisiones chinas.
Entre los practicantes de Falun Gong fuera de China había artistas destacados –bailarines profesionales, pintores y músicos reconocidos. Quisieron usar sus talentos para intentar detener la persecución. Al mismo tiempo, quisieron mostrarle al mundo la belleza, las leyendas y las tradiciones espirituales de la China anterior al comunismo.
En 2006, se reunieron entre las colinas del Valle del Río Hudson en Nueva York, y con el Director Artístico D.F. a la cabeza, crearon Shen Yun.
El espectáculo fue un éxito instantáneo. En su primera temporada, Shen Yun salió de gira por el mundo, recibiendo la aclamación del público en cuatro continentes. Los espectadores decían estar inspirados por la belleza y las historias presentadas sobre el escenario y por ver a las antiguas tradiciones cobrar vida.
Pero la historia de persecución en China no era algo lejano para los artistas. Muchos habían sido víctimas directas de la persecución.
Cuando la historia es en primera persona
Estos artistas, que cargan consigo terribles recuerdos y una urgencia abrasadora para rescatar a sus seres queridos en China, han logrado transformar todo ese dolor en un arte bello y conmovedor.
Cuando el público ve las sonrisas y la alegría genuina con la que actúan estos artistas, les cuesta imaginarse lo que alguien como la primera bailarina Ellie Rao (en la foto de arriba) ha sufrido. Cuando tenía 4 años de edad, la policía irrumpió en su casa y se llevó a su padre solamente debido a su fe. Ella vio por la ventana cómo se lo llevaban en el coche de policía. Nunca lo volvió a ver, ya que fue torturado a muerte.
A los 9 años, huyó con su madre a Tailandia y finalmente obtuvo asilo en los Estados Unidos.
El primer bailarín Hungwei Sun, conocido por interpretar a heroicos guerreros, creció sin su madre. Cuando era pequeño, su madre fue encarcelada durante siete años por practicar Falun Gong. Hungwei fue enviado a vivir con familiares en Taiwán. Para cuando su madre fue capaz de salir de China y reunirse con él, ya habían pasado 12 años. Ellos se cuentan entre los afortunados.
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Una reciente encuesta en la compañía descubrió que más de 90 artistas de Shen Yun fueron directamente afectados por la persecución. Algunos fueron encarcelados. Otros perdieron familiares debido a la tortura. Algunos aún tienen familiares en prisión.
Esta es la razón por la que la historia de Falun Gong es parte de cada show de Shen Yun. Cada espectáculo tiene unos 20 actos de danza y música, y entre ellos, un par están dedicados a la historia real de los practicantes de Falun Gong, la persecución que sufren y el coraje de su resistencia pacífica. Shen Yun fue fundado por practicantes de Falun Gong ante esta horrible persecución. Esta historia no solo toca de cerca a cada artista; es el corazón de la misión de la compañía.
Esto aterroriza a Beijing. El PCCh ha gastado incontables recursos para decirle al mundo que la persecución no existe, pero allí está Shen Yun, exhibiéndola en los teatros más prestigiosos del mundo. Y no es solo eso: los artistas de Shen Yun son practicantes de Falun Gong, el grupo que justamente el PCCh quiere eliminar.
Y es más, Beijing ve cómo Shen Yun está recuperando la cultura tradicional china, deshaciendo así casi ocho décadas de esfuerzos por parte del PCCh para erradicarla.
Al presentar la China antes del comunismo, Shen Yun ha dado esperanza a muchas personas, tanto chinos como no chinos, al permitirles imaginar una China sin comunismo.
Exportando la represión
No solo Shen Yun no puede actuar en China, sino que el PCCh ha utilizado una gran variedad de tácticas para intentar silenciar a Shen Yun en todo el mundo.
Al principio, Beijing envió varias compañías artísticas para intentar competir con Shen Yun. Cuando eso no funcionó, intentaron con presión diplomática para cancelar los shows de Shen Yun.
Las embajadas y consulados de la RPC en todo el mundo enviaron cartas, hicieron llamadas y visitaron los teatros donde Shen Yun tenía programado actuar para presionarlos de cancelar los shows. Usaron amenazas apenas disimuladas sobre repercusiones económicas e incentivos de traer espectáculos de China. Estas tácticas rara vez funcionaron.
Durante años, el Wall Street Journal, Washington Post, London Telegraph y muchos otros periódicos incluían un suplemento pago del China Daily, el diario de propaganda del PCCh en inglés, llamado "China Watch". Estos suplementos usaban el mismo tipo de fuente y estilo que los periódicos y apenas se podía distinguir que eran publicidad pagada. Pero su contenido incluía títulos que, por ejemplo, calificaban a Shen Yun de "Una blasfemia disfrazada de arte".
El PCCh acosó y arrestó a familiares de los artistas en China.
Muchas veces, los neumáticos de los autobuses y los camiones de Shen Yun recibieron cortes que los podrían haber hecho explotar a altas velocidades. Los tajos fueron hechos en los neumáticos delanteros, lo que podría haber hecho más factible que el conductor perdiera el control del autobús. Los cortes fueron descubiertos en inspecciones antes de viajar.
El PCCh también envió espías para intentar sabotear a la compañía, pero luego fueron arrestados por el FBI y enviados a prisión.
Habiendo fallado todo esto, el PCCh se volcó a la desinformación, el abuso judicial y las amenazas.
A partir de 2024, teatros donde actuaría Shen Yun comenzaron a recibir por email amenazas de tiroteos masivos o de bombas en el teatro que serían detonadas si permitían actuar a Shen Yun. Aunque hasta la fecha se han registrado más de 200 de tales emails, y todos han sido denunciados ante la policía y el FBI para su investigación, en ningún caso la amenaza fue real. Eran todas amenazas falsas.
Los emails fueron enviados usando VPN y por lo tanto son difíciles de rastrear, pero una fuerza especial de la policía de Taiwán logró rastrearlos hasta Xi'an, China, y el Instituto de Investigación de Huawei.
Recientemente, el PCCh intensificó su campaña de desinformación para intentar silenciar a Shen Yun. Documentos filtrados del Ministerio de Seguridad Estatal de China detallan la estrategia de utilizar redes sociales y medios de comunicación para volcar la opinión pública en contra de Shen Yun y Falun Gong.
Algunas de las tácticas que se vieron inmediatamente fueron cuentas en redes sociales cuyo solo propósito era atacar a Shen Yun, cuentas falsas haciéndose pasar por artistas de Shen Yun, influencers chinos produciendo un constante flujo de videos criticando a Shen Yun, y bots amplificando el contenido negativo.
Desafortunadamente, parte de este contenido, que se origina en Beijing, llegó a los grandes medios de comunicación. (Para saber más, lea 9 cosas que la prensa reporta mal sobre Shen Yun).
Pero aun después de sufrir la persecución en China, y ahora la represión transnacional que llega hasta sus hogares en Estados Unidos, los artistas de Shen Yun no han perdido su determinación.
El bailarín Louis Liu tenía 3 años y vivía en China cuando lo llevaron a ver a su tía, Gao Rongrong, al hospital. Antes una vibrante mujer de poco más de 30 años, fue despedida de su trabajo en un instituto de artes por practicar Falun Gong y luego fue enviada a un campo de trabajo forzado. Allí, los guardias la torturaron durante siete horas seguidas y le aplicaron descargas eléctricas en su rostro. Tendida en la cama del hospital, con la policía haciendo guardia a pocos metros, con sus mejillas quemadas y desfiguradas, miró a Louis con una ternura que él nunca olvidará. Rongrong murió por las heridas un año después.
"Cuando actúo en las danzas que describen lo que ocurre hoy en China", dice Louis, "es mi oportunidad de dar voz a los perseguidos en China, de dar voz a mi tía".
El 3 de febrero de 2025, Louis se estaba preparando para actuar frente a casi 3000 personas en Dijon, Francia, cuando empleados locales recibieron este email: "Coloqué varias bombas en el teatro. Si no quieren que el teatro quede reducido a escombros, por favor cancelen el espectáculo de Shen Yun inmediatamente".
Poco más de una hora antes del show, todos aquellos en el teatro, incluyendo Louis, fueron evacuados. Después de un exhaustivo registro policial, se les permitió volver para preparar rápidamente todo el show. El público tuvo que esperar en el frío durante 40 minutos, pero tal como se ve en la foto de arriva, nadie se fue.
El apoyo del público de todo el mundo ha sido un increíble impulso para los artistas, al igual que ver a los empleados de los teatros mantenerse codo a codo con ellos.
La maestra de ceremonias de Shen Yun Nancy Zhang ya estaba maquillada y vestida, lista para salir al escenario en Toronto cuando sonó la alarma. Todos aquellos en el teatro debían evacuar debido a una amenaza de bomba. Por primera vez en la historia de Shen Yun, el email había causado que el espectáculo se cancelara.
Para Nancy, el incidente la hizo inmediatamente regresar a su infancia en China. Ella tenía 8 años cuando estaba afuera de su escuela, esperando a que la recogieran. Pero nadie vino. Sus padres habían sido arrestados por ser practicantes de Falun Gong. Su padre fue enviado a un centro de lavado de cerebro; su madre fue encarcelada por tres años.
"La persecución devastó a mi familia", dijo en Toronto. "Hoy estoy en una sociedad libre y democrática. Esto no se trata solamente de Shen Yun. Se trata de si un régimen extranjero puede dictar lo que los canadienses pueden ver, qué historias se pueden contar y qué voces pueden ser escuchadas".
Las funciones canceladas fueron reprogramadas, y Shen Yun regresó a Toronto dos meses después.
Los artistas de Shen Yun son –tomando el nombre de un nuevo documental sobre Shen Yun– inquebrantables.
El año pasado, participaron de un desfile por el Barrio Chino de la ciudad de Nueva York para conmemorar el 20 de julio, la fecha en que comenzó la persecución.
Durante 27 años, los practicantes de Falun Gong han sido amenazados y calumniados, y muchos han sufrido enormemente. Pero hoy, a pesar de todo, siguen adelante, creyendo que el bien finalmente prevalecerá.
