¿Es Shen Yun una "secta”?
Un mensaje de nuestros artistas.
No, pero entendemos por qué preguntas, dado ciertas cosas que circulan por Internet.
Así como millones de personas vienen a vernos al teatro cada año, sabemos que hay muchas que antes buscan Shen Yun por Internet y encuentran acusaciones alarmantes. Como artistas y empleados de Shen Yun, queremos contarte directamente quiénes somos, en qué creemos y cómo es nuestra vida aquí, para que saques tus propias conclusiones.
¿De dónde viene la acusación de "secta"?
Fueron practicantes de la disciplina de meditación Falun Gong quienes comenzaron Shen Yun. El Partido Comunista Chino (PCCh) ha estado persiguiendo a los practicantes de Falun Gong en China durante más de 26 años. Para justificar las atrocidades que comete, se esforzó por calificarnos como "secta malvada".
Shen Yun comenzó en el Valle del Río Hudson de Nueva York en 2006, cuando un pequeño grupo de artistas de primer nivel decidieron trabajar juntos con una misión en común. Una gran parte de nuestra historia es que muchos de nosotros escapamos de China después de que el régimen comunista comenzara a perseguir a Falun Gong.
Falun Gong (también llamado Falun Dafa) es una práctica espiritual de la tradición budista. Incluye ejercicios de meditación y se basa en los principios de verdad, compasión y tolerancia. A fines de los ‘90 en China, el gobierno estimaba que había entre 70 y 100 millones de personas practicándolo –más que los miembros del Partido Comunista Chino. A pesar de ser un grupo pacífico, debido a que era un grupo grande de gente con sus propias ideas, en 1999 el régimen arremetió contra Falun Gong con todas sus fuerzas.
De la noche a la mañana, decenas de millones de chinos fueron calificados de enemigos de Estado. Cientos de miles fueron enviados a prisiones y campos de trabajo forzado, muchos fueron torturados e incluso asesinados. La entera máquina de propaganda estatal difundía ataques difamatorios contra Falun Gong las 24 horas, intentando que todo el país se pusiera en contra de sus conciudadanos.
Una calificación falsa
Fuera de China, al régimen chino le costó justificar su opresión contra personas normales y pacíficas. Ahí fue que una empresa de relaciones públicas americana sugirió utilizar la palabra secta, ya que era algo que muchas personas en Occidente conocían y temían. Así fue que el PCCh y sus representantes plantaron la calificación de "secta" contra Falun Gong.
Investigadores y expertos independientes que han estudiado a Falun Gong han llegado a la conclusión de que no encajamos en la definición de secta. El periodista Ian Johnson, que se pasó años reportando sobre Falun Gong en China y ganó un Premio Pulitzer por su audaz cobertura, notó que "sus miembros pueden casarse fuera del grupo, tener amigos fuera del grupo, tener trabajos normales, no viven aislados de la sociedad, no creen que el fin del mundo es inminente y no entregan una cantidad significativa de dinero a la organización. Lo que es más importante, no se acepta el suicidio ni la violencia física". Johnson lo describió como "en esencia una disciplina apolítica y orientada hacia el interior [de la persona]".
No tenemos listas de miembros, ni cuotas que pagar, ni un clero, ni rituales de iniciación, ni ritos de adoración. Si escucharas nuestras conversaciones cotidianas sobre la práctica, en su mayoría son sobre cosas que suenan bastante mundanas, como hacernos responsables de nuestras acciones, mejorar nuestro estándar moral y ser más considerados hacia los demás.
