Partiendo la montaña

Esta leyenda china comienza con un amor prohibido entre una diosa y un mortal. La diosa San Sheng Mu caminaba por un bosque cuando de repente se cruzó con un joven erudito de nombre Liu Xiang. A medida que avanza la historia, el destino vuelve a juntarlos una y otra vez, hasta que finalmente la diosa cede a sus súplicas y se casa con Liu. La diosa y el humano tienen un hijo, al que llaman Chen Xiang.

Viéndolos desde el Cielo, el hermano de la diosa, la divinidad de tres ojos Erlang Shen, está furioso. ¿Cómo pudo su hermana menor violar el decreto del Cielo y casarse con un humano? En un ataque de furia recta, encarcela a su hermana dentro del Monte Hua, una de las montañas sagradas del Daoísmo en China.

Su hijo semidios, que aun era solo un niño, viaja al Monte Hua buscando a su madre. Allí encuentra a un daoísta que lo entrena en técnicas especiales de artes marciales. Años después, cuando el niño ya era mayor y dominaba las enseñanzas daoístas, su maestro le entrega un hacha mágica. Sintiéndose poderoso y seguro, el hijo desafía a su tío a un combate y luego parte en dos al Monte Hua, liberando a su madre.

Aun hoy, en la provincia de Shaanxi, en la ladera occidental del Monte Hua yace una roca gigante partida limpiamente en tres pedazos, una reliquia de los esfuerzos de Chen Xiang por rescatar a San Sheng Mu.

La danza de Shen Yun Partiendo la montaña es una adaptación de este leyenda.

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